top of page

Saladosur

Susana Cella - 4 este no saber sabiendo

  • Foto del escritor: Salado Sur Editorial
    Salado Sur Editorial
  • hace 3 minutos
  • 2 min de lectura

-----------------------

 

Aire viciado

 

 

El aire entretiempo rota por gozar

consuetudinaria invisibilidad.

Y su falta o su estar rondan

los escaños y las lajas que no dejan de atestiguar

extremo habitar de invisibles en mazmorras,

entre escombros tiznados de terror,

letrinas y harapos ensangrentados

juntamente repetidos por el movimiento inercial

de los viles empeñados por hurtar

la vívida carnadura boqueando

en la rutina infernal.

 

-----------------------


Los sentidos del silencio


Solamente en ocasiones de las raras que acontecen

después de un largo caminar, de haber hablado suficiente,

con atención escuchado música tónica y atonal,

cesamos la marcha para mirar

una mancha de colores a lo lejos subiendo como luz hacia las olas y perdiéndose en el mar

o más cerca unos chicos empapados trepando el arenal,

un médano cubierto de carnosas plantas, un puno más atrás,

un árbol umbroso, piedras haciendo escollera de forma regular

y sin que nada lo anuncie ni evite

nos deslizamos en el ritmo del silencio

que se hamaca y vuelve a hamacar

venteándonos de brisa fresca.

Es entonces que tal vez tocamos y olemos

lo que nos ha de salvar.



Treno y trino


Levantándose en el tiempo los nucleares hongos.

Las fogatas y la explosión infinitesimal

sólo el apocalíptico trueno

sale de esa nota bien calculada y letal

cumpliendo muy exacta

su destino de paridora infernal.


Páramos humosos y luces apagadas.

Chatarras, ladrillos rotos, cuerpitos serruchados.

Tumultuosa penumbra y tanto añico más.


Resto inconcebible una jaula habitada

donde entre piso y techo macizos dos pájaros cantan

porque saben que el sonido atraviesa las rejas

y vuela como ellos quisieran volar lejos y alto

antes de que el sol relumbre sobre la asolada ciudad.


Sub terra


Verka verdosa ciñe la escala descendente

hacia el túnel subterráneo

en cuyo andén esperan las largas sombras

los vagones que no llegan.


El hueco negro en silencio proyecta

negras sombras sobre las largas expectantes

temerosas o insondables

paralelas y parcas al lado de postes o vitrinas,

esqueletos y circos abandonados.

Oscuros, encerrados, postreros, parejos y desiguales.


Al tiempo agrandado responden las figuras de aire.

Descoloridas, con gran desposesión paso a paso avanzando

la flaca carnadura, algún color particular

la escasez del aire sin respirar.


Como una pintura se fueron borrando

los habitantes raídos en similar oquedad

transmutada en dura superficie de dos colores o más.



 
 
 

Comentarios


bottom of page