Juan José Saer - ELEGÍA G.L 1961
- Salado Sur Editorial
- 29 nov 2023
- 1 Min. de lectura
Esquivar el verano hubiera sido seguramente una salida
escamoteando esplendores, sorteando atardeceres atroces.
Yo di de bruces contigo, delicada serpiente primaveral,
suicida privada de octubre; sospeché que había rosas
alrededor, recelé astutamente hallarme en medio del estruendo.
Ah de cuántas especies diferentes y separables estabas hecha;
pero las memorias combaten y añoran la simplicidad:
me recuerdas, eso si, la nuez partida, el fondo o fin de la miel,
el sedimento de un día cerrado contra las tormentas del cielo.
Te desplazas en un vagón sin puertas ni ventanas cuya oscuridad enloquece,
los símbolos fálicos que trepas, oh inocente felina, no desembocan en el cielo:
te veo llegar y desaparecer cada vez más cerrada
en un ciclo pesado de candor que te reintegra a la virginidad
pero sé que tus dulces esfuerzos son nada y lloro. Oh suspende
y cae por fin, de nuevo, la desnuda cuya piel
crepita entre las destrucciones como una rama dura.
Oh suspende, suspende: la elegía te hace señales:
tu antiguo tiempo se encendió abigarrándose de mañanas que
juegan veloces;
(una hoja tembló, un bosque vaciló, danzó una llamarada cabellera)




Comentarios