Juan José Saer - La jóven negra
- Salado Sur Editorial
- 3 feb 2021
- 1 Min. de lectura
He tocado la tierra en la medida
posible, con dedos ayer ciegos, he descendido
a orígenes, de veras. Y puedo respirar aún
su viva risa clara
sus fluctuaciones de su cara
y su especial olor que vuelve
La piel en la caída se quiebra y truena
para después llorar y salmodiar
odas crueles, elegías eléctricas,
cantos rodados y caídos. A veces
será recuperada, lo sé,
y entonces como atabales y como condiciones de fuego
la nimbarán, incandescencia que fulgura durmiendo




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