top of page

Saladosur

Raúl González Tuñón - POEMA POR ENCARGO DE LAS SOMBRAS DE LOS MARTIRES DE CHICAGO

  • Foto del escritor: Salado Sur Editorial
    Salado Sur Editorial
  • 6 dic 2023
  • 2 Min. de lectura

POEMA COMPUESTO POR ENCARGO DE LAS SOMBRAS DE LOS MARTIRES DE CHICAGO PARA EL 1º DE MAYO DE 1944



Henos aquí de nuevo viniendo de los muertos

volviendo hacia vosotros nuestra antigua mirada,

a la Muerte asomados como a una delicada

ventana silenciosa que da a todos los puertos.


Allí donde los bárbaros levantaron las horcas

una estatua ha crecido y crece eternamente,

se agranda en la memoria inmortal de la gente,

estalla en el carbón, madura en las mazorcas.


Se eleva de los tilos y de las catedrales

donde lloraron gárgolas y órganos suspiraron,

de los primeros puentes de hierro que saltaron

sobre los grandes ríos que cruzan arrabales.


Sale de las cocinas y los hondos baldíos,

de la ropa lavada que cuelga en la azotea,

del humo popular de la gris chimenea,

de los entierros pobres y de los caldos fríos.


Del vegetal prodigio del alba se levanta,

llena de Estaciones, desborda los Mercados

de bueyes pensativos y rígidos pescados

y en la sirena aguda de las usinas canta.


Piedra, barro, agua, sangre, fuego, arena y espuma

su base humana son, cimiento conocido,

su pedestal, la playa donde muere el olvido,

su corona, la lámpara que separa la bruma.


Henos aquí, venidos de un día de Chicago,

de una aurora terrible de luto penetrante,

hoy más resplandeciente, aun cuanto más distante.

¡Nació el amor de nuevo en aquel día aciago!


Y no quedamoso solo en el cadalso oscuro.

No nosotros, los jueces fueron los que murieron

y los malos patronos que nos escarnecieron

y el perro que ladró nuestra sombra en el muro.


Y no estuvimoso solos después, y no lo estamos.

¿De Spartacus no vei esa cabeza pura

y de los Jacobinos la trágica aventura

y de los Comuneros el prodigio que amamos?


Asciende con nosotros Jesús crucificado,

de Galvarino sangra la sangre con nosotros

y Tupac yace bajo los cascos de los potros

y Servet se incorpora con nosotros quemado.


Todo lo que fué lágrima, perla de amarga pena

todo lo que fue grito de rebelión ahogada

y lo que fué después angustia superada,

lo favorable todo que al tiempo se encadena.


El proceso hacia el hombre del próximo mañana

vincula a nuestra muerte su futuro esplendor.

¡Vosotros, que veréis el mundo del honor!

Por vuestra herida actual la antigua sangre mana.


Desde la sombra vemos los áureo resplandores

de la guerra del pueblo. La vanguardia soviética

desata sobre Europa su trompeta frenética.

El otro Día llega. Esto marcha, señores.


Salud, guitarra, pólvora, rosa... Gloria y loor.

Nuestra triste ceniza también saluda al Día

que trae la Libertad, el Pan y la Armonía.


No acabará la Muerte, ni morirá el Amor.

 
 
 

Comentarios


bottom of page